Publicado por Seba Correa el 18 November 2009
Hace unos días vi en Youtube la entrevista que Sky News le hizo al magnate de NewsCorp, Rupert Murdoch. Es sin duda uno de los actores principales del sistema de medios mundial y un personaje que ha sabido desarrollar con éxito el antiguo modelo de negocio medios-avisaje-audiencia. Los medios que controla su compañía son variados: FOX, Wall Street Journal, The Sun, New York Post, entre cientos de otros medios impresos y audiovisuales; lo que diga o haga siempre será relevante para la industria.
Creo que hoy Murdoch ya no se levanta tan tranquilo en las mañanas como lo hacía hace 15 años. Todo iba bien para él hasta que se topó con la revolución de Internet. Los medios tradicionales habían sabido coexistir con los avances tecnológicos y mantener sus estándares durante años, sin embargo, Internet le ha complicado la vida más de lo esperado.
Adaptarse y evolucionar era la clave, pero Murdoch ha hecho todo lo contrario. Hoy, tal es el problema que el WSJ, ejemplo emblemático, cobra por los contenidos online a través de una suscripción semanal de aproximadamente dos dólares. Además, planea que los contenidos presentes en sus sitios web no puedan ser encontrados por Google, es decir, nunca más aparecerá un resultado de búsqueda de los medios de Murdoch en este buscador. ¿Sólo a mí me parece que esto huele a añejo? Al parecer no, porque Max Cooke de ABC lo calificó como “la jugada clásica de un viejo imperio en declive”, y estoy completamente de acuerdo. Esto es lo más cercano a dispararse en el pie dejando que medios independientes, el periodismo inteligente y otros conglomerados atraigan a las audiencias insatisfechas hacia sus proyectos emergentes, gratuitos y novedosos.
¿Quién le habrá dicho a Murdoch que ir contra la corriente tratando de seguir haciendo rentable un modelo de negocio anticuado en un medio nuevo era la opción para seguir en la cima?
El magnate ha dicho que prefiere tener menos lectores, pero que sean fieles y estén dispuestos a pagar. El problema es que la marca del WSJ, por ejemplo, hoy es reconocida, pero según el mismo Murdoch, muy pocas personas bajo los 30 años compran diarios. ¿Qué pasará en los próximos 10 años con el WSJ si no logra captar nuevos públicos? ¿Cómo acapararlos si cierro mis contenidos precisamente al grupo que más accede a Internet y que son los que deberán sustentar el medio en un futuro? La tendencia de lectura en todos los diarios es a la baja. ¿Por qué voy a pagar por el contenido de WSJ si existe información de igual o mejor calidad en otros diarios que no cobran y en otros sitios web que se especializan en información financiera?
Un ejemplo local: ¿para qué comprar el diario La Segunda si el 90% de sus contenidos ya los leímos durante la mañana en LaTercera.com, Cooperativa.cl, o cualquier otro medio online independiente? Es la tendencia y es innegable que los diarios como los conocemos están condenados a mutar drásticamente. Me inclino por la opción de que lo que realmente importará será el análisis en profundidad que pueden entregar los fines de semana en los cuerpos de reportaje. Por mientras, sus ediciones online serán las que realmente valdrán la pena y, como ya pasa en diversos medios en Internet, las nuevas formas de hacer publicidad determinarán el éxito o fracaso comercial… y con nuevas formas, no me refiero a banners más bonitos, ni colorinches, ni con más movimiento, sino a lograr conectar el contenido que el usuario quiere acceder sin que le moleste el avisaje. La gracia está en que el aviso sea un contenido más; algo que Google ha sabido hacer muy bien y por eso hoy es la empresa que es. Pega entonces para las agencias digitales y de publicidad.
Claramente la opción no es encerrarse, cobrar y bloquear por muy grande y poderoso que seas. Es vendarse los ojos ante los avances que ha traído la tecnología, las tendencias de usuarios y las nuevas formas de estar en la sociedad de la información.
El que no lo entienda así, está condenado a desaparecer.
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Me conmueven las palabras de este sabio pitoniso.